CABALLOS



VIERNES ,31 DE AGOSTO 2012


La importancia del forraje en los caballos.




Para el caballo, el elemento más importante de su dieta es el forraje. El caballo ha evolucionado desde hace millones de años como un animal de pasto con un sistema intestinal que está adaptado a una dieta que contiene altos niveles de fibra vegetal. Para aguantar un mayor nivel de trabajo y competición, el ser humano se ha visto obligado a incluir pienso en la dieta base de forraje del caballo, pero el forraje es siempre el punto de partida para una dieta correcta. Todo nutrólogo basa sus recomendaciones para el caballo dependiendo del suministro de forraje más el pienso apropiado. Pero exactamente ¿Cuál es la definición de un buen heno?
El forraje en la dieta del caballo tiene varios papeles. No sólo sirve para aportar calorías, sino que además debe entretener al caballo mientras come, proporcionar ciertos nutrientes para su metabolismo y estimular los intestinos para que puedan mantener una flora intestinal equilibrada.
Los forrajes apropiados para el caballo pertenecen a 3 tipos de categorías. En primer lugar encontramos los henos de tipo hierba que incluyen la familia de los fescues, kikuyu, ryegrass y bermuda que pueden tener un nivel proteínico de entre 6 a 11%. La segunda categoría es del grupo que incluye la alfalfa y  el trébol, los cuales tienen niveles mucho más altos de proteínas, a veces hasta un 18%. Estos parecen más bien árboles en miniatura y su contenido vitamínico está en su mayor parte en la hoja de la planta. El tercer tipo de forraje es el heno producido con plantas de cereales (normalmente avena) que se cortan mientras que todavía están verdes y antes de segar la semilla. Este tipo de heno se utiliza de manera similar al heno de hierba pero tiene más valor nutricional si contiene semillas. Se puede también plantar veza con avena para aumentar el valor nutricional del forraje producido. Sin embargo el nivel de lignina y sílice puede hacer este tipo de forraje menos digestible y si se corta tarde o si se pierde la semilla cuando se siega, su nivel nutricional será más comparable a la paja.
En España se habla de heno de prado, heno de alfalfa o heno de avena. Desde el punto de vista del nutrólogo equino,  el heno debe tener entre un 28% a un 38% de fibra con un nivel energético de 1,95 a 2,5 Mcalorias por kilo. Todos los tipos de heno son más ricos en calcio que en fósforo y deben tener las vitaminas A, E, K y D.
Cuando se comparan  diversos tipos de forraje en momentos similares de madurez,  la alfalfa y el trébol suelen tener más calcio, proteína, almidón y energía. Estos últimos se utilizan como una fuente nutritiva para caballos en trabajo o yeguas gestantes o lactantes pero en cantidad limitada. No recomendamos la alfalfa como única fuente de fibra en la dieta del caballo por su alto contenido proteínico, además cuando se calcula la dieta utilizando alfalfa, hay que tener en cuenta que el alto nivel de almidón puede excitar al típico caballo con carácter nervioso.
El forraje tipo “hierba” es más digestible y su nivel de almidón es más bajo. Tiene casi el mismo nivel calórico pero con menos nutrientes y se utiliza para mantener el peso, estabilizar la flora intestinal y entretener al caballo. Los caballos pueden tomar heno de hierba como fuente única de forraje y se puede aumentar el nivel energético y vitamínico a base de añadir pienso a la dieta. También se puede utilizar heno de hierba como forraje base y añadir algo de alfalfa para enriquecer. El heno de hierba normalmente tiene bastante menos polvo que la alfalfa así que es más apropiado proporcionar este producto a caballos con problemas respiratorios.
Los forrajes para caballos estabulados tienen que haber sido secados al sol durante unos días y pueden venir en pacas que pueden pesar de 20 a 300 Kg. El tamaño de paca que puede utilizar la cuadra depende del manejo, la maquinaria y el almacén de que disponga y de si puede entrar un camión grande en la propiedad. Si se pueden comprar camiones enteros de pacas en las fechas de recogida del heno, normalmente finales de Junio o principios de Julio y en alguna región en Octubre, se puede ahorrar mucho dinero y además controlar la calidad del forraje que comen los caballos durante todo el año.
Para la producción del heno se pueden mezclar diferentes especies de hierbas. Si se empieza con una base en el prado de fescues y ryegrass, se puede aumentar el nivel vitamínico añadiendo algo de alfalfa y trébol. Hay que elegir los tipos de plantas más adecuadas según la cantidad de lluvia que va a recibir la zona y según si estará expuesta a un sol fuerte o no, dependiendo de la región y su clima. Esta mezcla de plantas, es también buena para la tierra, pues la alfalfa fija nitrógeno en el suelo y aumenta la producción de las demás plantas al funcionar como fertilizante.
El nivel proteínico de cualquier tipo de heno depende de que tipo de plantas han sido sembradas y cuando se corta. Cuanto más joven es el heno, más alto es el nivel proteínico. Si se corta el heno cuando un 50% de las plantas han producido semillas, el heno tiene un nivel proteínico mucho más bajo que si se corta antes de que florezca la planta.
La Paja
La paja se utiliza en España para dar volumen a la dieta. No tiene apenas valor nutricional y su nivel de lignina la hace bastante indigesta. Muchos caballos en España están acostumbrados a comerla, pero siempre hay un riesgo importante de cólico ya que la lignina actúa como un rastrillo para la flora intestinal. De aquí que la práctica de utilizar paja se esté perdiendo en muchas regiones en España.
¿Qué es la Lignina?
La lignina determina la calidad y digestibilidad del forraje. Los forrajes tienen dos componentes: El contenido de la célula y la pared de la célula. La célula contiene la mayor parte de las proteínas, todo el almidón, el azúcar, los lípidos, y los ácidos orgánicos. La pared de la célula contiene la lignina, hemicelulosa y celulosa y es la parte fibrosa de la planta que resiste las enzimas digestivas del caballo. Esto quiere decir que cuanto más alto es el nivel de lignina, menos digestible es el forraje. Para ser práctico, decimos a nuestros clientes que si coge el forraje y le aprieta en la mano, si le hace daño, puede tener un nivel de lignina que no se presta a la buena digestión.
El nivel de lignina en el forraje es importante porque el caballo puede digerir prácticamente todo del contenido de las células pero la fermentación bacteriana solo puede digerir un 50% o menos de la pared de la célula. Un nivel excesivo de lignina reduce de manera importante la absorción vitamínica del forraje y aumenta el riesgo de trastornos intestinales, entre ellos, cólico y laminitis.
¿Y la flora intestinal  ?
El sistema intestinal está diseñado para que el caballo pueda comer cantidades pequeñas de forraje de manera continua. El intestino grueso tiene capacidad para unos 85 litros de líquido y tiene billones de bacterias y protozoos que producen las enzimas que fermentan la fibra del forraje. Estos microbios son esenciales para el sistema digestivo del caballo porque él por sí mismo no los puede producir. La fermentación producida por los microbios proporciona al caballo la fuente de energía y los micro-nutrientes.
El caballo, debido a la poca capacidad que tiene su intestino delgado, no está diseñado para tomar pocas comidas copiosas, sino muchas pequeñas. Si el pienso es demasiado abundante la capacidad digestiva no es suficiente y la fermentación resultante es demasiado rápida. Esta fermentación, como el exceso de lignina, también puede causar varios tipos de problemas intestinales.
¿El Corte, La Siega y El Almacenamiento?
En general, cuanto más madura está la planta, menos digestible es y proporciona menos valor vitamínico. Sin embargo, mientras que es importante un buen nivel de digestibilidad, un nivel nutricional bajo no es siempre malo. Un forraje pobre es a nivel proteínico, justo lo que necesita el caballo para mantener un funcionamiento correcto de su sistema intestinal.  Con un heno de hierba con un nivel nutricional pobre, el caballo está contento con su estómago lleno y no está pegando coces y botes por un exceso de energía.
La hoja de alfalfa no cambia su digestibilidad ni su valor nutricional hasta que se cae o se rompe. Sin embargo, el tronco de la alfalfa aumenta de manera importante el nivel de lignina para poder mantener el peso de la planta ya madura, así que cuanto más madura sea la alfalfa menos digerible es para el sistema intestinal del caballo.
El heno se debe cortar cuando menos de un 40% de las plantas están en flor, y mucho antes de que se empiece a caer la semilla, para asegurar un buen nivel nutricional y un nivel bajo de lignina. En cuanto la planta empiece a formar las semillas, el resto de la planta aumenta en fibra y se pierde la digestibilidad.
En ciertas regiones, se pueden cortar las producciones de forraje siete u ocho veces al año, pero lo más normal es dos o tres veces. El heno del primer corte es generalmente el que contiene más valor nutritivo pero también suele tener más malas hierbas, porque pasa más tiempo entre el último corte y éste. Hay personas a las que no les gusta utilizar el primer corte de alfalfa para el caballo porque lo consideran demasiado fuerte. Otros no lo quieren utilizar porque se paga la alfalfa al mismo precio que se paga la malas hierbas así que prefieren esperar al segundo corte que esta mas limpio. Cuanto más calor hace, o sea en verano, menos valor nutricional tiene la planta, porque produce más tronco y menos hoja. El heno de otoño puede tener más hoja pero, en ciertas regiones, puede ser más difícil buscar un espacio  de tiempo sin lluvia para asegurarnos que se seque correctamente. En general, el número de orden del corte tiene menos importancia que la madurez que tenga la planta cuando se corte.
Después de cortar, se debe secar el heno al sol hasta que su contenido en humedad esté por debajo de un 20% o un 18% para pacas grandes. El nivel de humedad que tiene el heno es muy importante para su calidad. Si llueve mientras que se está secando, se puede reducir la cantidad de hojas hasta un 15% y reducir el nivel proteínico en un 25%. Si se empaca el heno demasiado húmedo, aumenta la posibilidad de que se forme moho o que crezcan hongos y puede hacer que la paca genere calor por la fermentación del heno. ¡Esto puede llegar a causar fuego en el almacén, así que mucho cuidado con el secado!
Se debe dejar la paca del heno con la parte cortada hacia arriba para que pueda respirar mejor y para disminuir la posibilidad de que acumule calor. No se debe nunca almacenar las pacas de heno que producen calor cerca de la cuadra, y es una buena práctica mirar la temperatura que tiene la paca de vez en cuando poniendo un termómetro dentro de la paca.
Segar cuando la planta esté en su mejor momento y con suficiente tiempo antes de que llueva, para que el heno se seque correctamente, es un auténtico reto. Para conseguir un heno de primera, hay que tener un agricultor de primera.

 

Digestibilidad versus Valor Nutricional


Una planta o cualquier elemento en la dieta del caballo puede tener cierto valor nutricional, pero si no es absorbido con eficacia, no llega a metabolizarse. En el caso del forraje, y especialmente la alfalfa, si está segado demasiado tarde, aunque tenga hojas y su nivel vitamínico sea alto, el nivel de lignina hace que el sistema intestinal del caballo no lo pueda digerir y esto puede incluso ser causa de cólico u otros trastornos intestinales.
Los dos factores más importantes para la digestibilidad son el nivel de lignina o el nivel de sílice de la planta. La alfalfa madura tiene mucha lignina. Los forrajes hechos de cereales (avena o cebada) pueden tener un alto contenido en sílice, el cual los hace brillar al sol. Las cáscaras de arroz tienen niveles muy altos de sílice y son indigestas para el caballo.
El fitato y oxalato en cantidad dificultan la absorción de ciertos minerales como el calcio, el zinc y el yodo. El nivel de oxalato y fitato es más alto en general en forrajes que provienen de regiones tropicales, así que no suele ser un problema que surja aquí en España.
Como se selecciona un buen heno
La apariencia que tiene el heno es la clave para saber su contenido nutricional. Si es heno de base de hierba, cuando madura aumenta el contenido en semilla y su nivel de energía disminuye. Esto quiere decir que cuanto más maduro se corta el heno, más pobre es su nivel nutricional.
El heno debe estar verde y no quemado por el sol. Sin embargo, en España, es común ver pacas de heno quemadas por fuera pero verdes por dentro. Hay que abrir la paca para asegurarnos que tenga buen color, que huele bien, no debe tener ni polvo ni moho y debe tener algo de hoja. Si es muy grueso, se ha cortado mas tarde y será menos digestible. Si se aprieta el heno en la mano, no nos debe doler. Si el heno pica en la mano, quiere decir que ha sido cortado muy tarde y tendrá menos valor nutritivo. Es normal ver alguna mala hierba y en principio no tiene importancia. Si se deja caer la paca de heno al suelo, no debe salir una nube de polvo. Saldrá mucho polvo, si cuando se segó la máquina fue ajustada para cortar demasiado cerca del suelo. Y por último, si usted estuviese dispuesto dormir en el heno, es prueba de que este será bastante bueno.
En general, es difícil saber el nivel vitamínico del heno sin hacer un análisis. Hay variaciones importantes que dependen del tipo de planta, del suelo donde creció y cuando se corto. Algunos jinetes compran siempre de los mismos prados para que no haya variaciones durante la temporada de competición. Si se almacena el heno durante más de 6 meses,  aumenta el contenido en polvo y el nivel nutritivo se reduce de manera importante.

 

Los Requisitos Físicos del Caballo


La naturaleza del sistema intestinal del caballo está hecha para que el caballo picotee un forraje pobre durante unas 18 horas al día. Tiene ácidos y encimas presentes en todo momento en el intestino para digerir este forraje. Si el intestino del caballo se queda vació porque sólo se le permite comer forraje durante unas horas, estas encimas pueden irritar las paredes del intestino y pueden llegar a causar cólicos o ulceras. Por esta razón, el caballo debe tener suficiente forraje suave a su alcance como para mantener su sistema intestinal estable.
Un caballo debe tomar heno en una cantidad aproximada de un 1% o más del peso de su cuerpo al día. Así que un caballo que pese 600 Kg. puede comer tranquilamente 6 Kg. o unos 3 libros de heno al día. No es aconsejable proporcionar más de 3 Kg. de alfalfa al día porque esto sobrepasa los requisitos de proteínas que tiene el caballo, así pues lo idóneo serían unos 2 a 3 kilos de alfalfa y el resto heno del prado. Por lo menos un 50% de la dieta del caballo debe consistir en forraje. Nunca se debe proporcionar más kilos de pienso que de forraje en la dieta.
Cuanto más podamos copiar a la naturaleza, menos problemas de salud tendremos, si se puede tener el caballo ocupado con su heno la mayor parte del día, mejor que mejor. Sin embargo, si no nos es posible este planteamiento, se puede proporcionar sólo un poco de heno por la mañana, unos kilos a mediodía y la mayor parte por la noche, para que estén entretenidos.
El caballo también presenta una faceta psicológica al ingerir los forrajes, porque la sensación de tener el estomago lleno no viene de la absorción de grano en el primer intestino, sino por la síntesis de forraje en el segundo intestino. Cuando al caballo le falta forraje en la dieta, surgen los vicios típicos como cuando comen sus propias heces, cuando tragan aire, o cuando comen madera.
Es mejor que el caballo coma el heno del suelo; su físico está diseñado para ello y el uso constante de la red de heno aumenta el riesgo de que el caballo se pueda enganchar con ella. Se puede proporcionar algo de forraje cuando el caballo viaja, pero no es obligatorio.
¿ Que es la causa de las tripas barrigudas?
Hay caballos que parecen que tienen la tripa distendida. Esto normalmente es causado por una dieta alta en fibra de hierba o heno. Fibra tiene una cantidad enorme de agua así que la distensión que vemos es el “lumen” del intestino lleno de agua que fermenta la fibra. Una tripa de tipo “barriguda” no perjudica a la mayoría de los caballos, pero para un caballo de carreras, el aumento de peso puede reducir su rendimiento. Para prevenir esa reducción en rendimiento antes de una competición o carrera, se puede reducir el nivel de forraje. Nunca se debe dar menos forraje que pienso porque puede perjudicar el sistema digestivo.
Una tripa de tipo “barriguda” no perjudica a la mayoria de los caballos, pero para un caballo de competición o de carreras, el aumento de peso puede reducir su rendimiento. Para prevenir esa reducción en rendimiento antes de una competición o carrera, se puede reducir el nivel de forrage en la dieta a 1% de total peso diario (nunca se debe dar menos forrage que eso porque puede perjudicar el sistema digestivo del caballo)
Está claro que el forraje es el elemento clave de cualquier dieta equina. Los profesionales deben tener unos conocimientos básicos de cómo se cultivan, como se cortan y como se almacenan correctamente los forrajes disponibles en España. También es importante saber cual es el más apropiado para el caballo y su trabajo en cuestión, como reconocer la buena calidad y donde se puede conseguir. El forraje es la base de la salud del caballo.

Escrito por Coby Bolger  
Fuentes de Información:
Universidad de Michigan USA –Colegio de Agricultura y Recursos Naturales
Advances in Equine Nutrition – J.D. Pagan
Understanding Equine Nutrition – Karen Briggs
Luis Yepes Rocha – Yeguada San Fernando


MIÉRCOLES ,29 DE AGOSTO 2012


Algunas consideraciones esenciales para la nutrición equina.

Ing. Agr. María A. Blanco
Ex-docente-investigadora de la Cátedra de Forrajicultura, Facultad de Agronomía (U.B.A). Docente de la Cátedra de Forrajes, Facultad de Agronomía (U.M.)Asesora privada de establecimientos de Cría Equina y Vacuna.


Introducción

La alimentación de los caballos, es parte de los cuidados diarios que debemos brindarles si queremos buenos resultados. Es necesario conocer el estado físico de nuestro “socio” y la manera de ofrecerle condiciones óptimas puesto que se trata de un binomio y el rendimiento deportivo del mismo está íntimamente ligado al estado nutricional del caballo. También es necesario que tengamos un ojo puesto en que pasa con nuestros animales y a que errar es humano y cualquiera que está a cargo de gente o en la convivencia diaria sabemos que los errores son factibles. Hace poco tuvimos un muy sonado caso de error en la formulación de un suplemento dado a un grupo de caballos de polo con la consecuencia de 21 caballos muertos. No se trata de desconfiar de nadie sino de que exista una cadena de seguridad que permita detectar o aportar mejoras al trabajo diario y para eso debemos conocer algunas cosas elementales sobre la alimentación de nuestros animales

En su hábitat natural, el campo, el caballo que es un herbívoro, toma todos los nutrientes que necesita diariamente para mantener su estado fisiológico normal, del forraje disponible en el lugar donde habita. En doce horas de pastoreo, aproximadamente, consume entre el 1.5 al 3% de su peso en materia seca, seleccionando el forraje para cubrir sus necesidades nutricionales de energía, proteínas, minerales y oligoelementos. Dada estas costumbres alimenticias, los caballos estabulados deberían recibir el suministro del alimento en al menos 4 fracciones diarias. Su dieta a campo, consiste fundamentalmente de pastos denominados leguminosos y gramíneos, ambas ricas en fibra. La fibra cumple un rol importante en la salud gastrointestinal. Su sistema digestivo esta diseñado para procesar pequeñas cantidades de fibra ya que esta constante introducción de pequeñas cantidades de alimento en el estomago mantiene el pH a un nivel razonable para reducir el riesgo de ulceras. Debido a las dimensiones y la ubicación geográfica de los lugares de práctica de deportes ecuestres, grandes o pequeñas ciudades en espacios pequeños, muchos de nuestros caballos no pastorean en forma directa durante al menos 12 horas al día. Es posible mantenerlos en óptimo estado de salud en condiciones de estabulación, conociendo algunas particularidades del sistema digestivo de los caballos y los atributos virtuosos del material que debemos usar para alimentarlos. Mayormente utilizamos, heno, conocido por nosotros como fardos o rollos. Hay otras opciones como los cubos de alfalfa deshidratada y los pellets. También existen distintas formulaciones de alimento balanceado elaborado en forma de pellets que reúne en una sola forma todos los nutrientes que el caballo necesita. Los fardos o rollos que debemos utilizar, consisten en pasto, de determinadas características cuali y cuantitativas, seco al sol, compactado en forma de paquetes prismáticos de 20 kilos o en rollos de 450 a 600 kg. La calidad y el valor nutricional del heno varía en función de la composición botánica (que especies de pastos lo integran),el momento de corte, de las condiciones meteorológicas al enfardar y de las condiciones de almacenamiento. El precio varía también en función de la época del año, del flete y de la disponibilidad. Pensando en la facilidad de suministro, el alimento a utilizar, fardo, rollos, balanceado o grano, debe ser:

  • Fáciles de manipular y almacenar
  • De contenido nutricional garantizado
  • De gran digestibilidad
  • Carentes de polvillos, para prevenir los problemas respiratorios frecuentes en caballos estabulados y generados por polvos y hongos de fardos y alimentos mediocres
  • No debe existir ningún tipo de hongo, moho, blanquecino o en forma de polvo (entrenar ojo).
  • El olor debe ser el típico olor a pasto seco, no debe haber olores a urea (parecido al olor a orín) o nada que no sea olor a pasto seco (entrenar el olfato)


Cómo costumbre de observación; cuando en la bosta aparecen granos enteros es porque no están siendo digeridos, o sea salen casi como entran, con la diferencia que nos dejan el bolsillo flaco y el caballo igual pero con la digestión un poco más complicada.


Cantidad:

Una pregunta generalizada y que debemos conocer la respuesta es
¿Cuánto come un caballo?.
Para la manutención de un caballo es necesario suministrarle, como figura en párrafos anteriores, entre el 1,5 y el 2,5 % de su peso vivo en Kg de materia seca. Por supuesto esto es variable, según, edad, raza, contextura física, estado fisiológico y entrenamiento. Conocer este valor en principio nos permite saber la provisión que debemos realizar para que nada falte, ya que el caballo debe comer al igual que nosotros todos los días. Con este número podemos empezar a tener noción de cantidades, frecuencia de aprovisionamiento y posteriormente podremos calcular los gastos. Para una mejor comprensión sigue un breve resumen del sistema digestivo del caballo y de las fuentes de alimentos.

1) Sistema digestivo:

Boca: la toma del alimento la realiza sobretodo con el labio superior, de gran sensibilidad. Dado su campo visual, el caballo no ve lo que come, por lo tanto es el olfato la vía de elección y es por eso que resopla sobre los alimentos, por eso cuando los alimentos son polvorientos, el Polvo es aspirado causando trastornos en el sistema respiratorio (EPOC).El caballo corta el pasto con los incisivos y es la lengua quien lo lleva hacia el fondo de la boca. (Es por esto que en las praderas los caballos prefieren las gramíneas, una cuestión de posición de la planta y de la anatomía del caballo).Dado que el maxilar superior es más ancho que el inferior, se produce un desgaste desparejo que lleva a la aparición de “puntas de muelas”. Esto produce una falta de aprovechamiento del alimento al no ser masticado correctamente, sobre todo se observa en el caso de los granos que alcanzan el intestino grueso sin digestión, observándose presencia de granos enteros en la materia fecal, con la consiguiente pérdida económica y de estado físico del caballo. Estas
“puntas de muelas” producen dolor por lo cual el caballo no come.

Digestión Gástrica

  Limitantes físicas de tamaño del sistema digestivo:


  • Estomago: tamaño limitante, 15-18 lts (10 % de la capacidad digestiva), cant.alimento 10 lts, 2/3 de su capacidad total, por lo que es necesario durante suingesta que se vacíe por lo menos dos veces. (Ausencia de microorganismos)Actividad principal: degradación de glúcidos (“ruptura química de hidratos decarbono”.

  • Intestino Delgado : 60-70 lts (22 m). Digestión enzimática. Pasaje rápido.

  • Intestino grueso: Actividad fermentativa. Aminoácidos , Vit B, deg. y síntesisde susts. proteicas. (Presencia de microorganismos)

Orden de suministro:

  1. Fracción Fibrosa (pasto) (promueve el tránsito)

  1. Concentrado


Necesidades nutricionales:

Considerando que un caballo consume del 1,5 al 2,5 % de su peso vivo en materia seca:

Agua:
 El caballo requiere de 50-60 lts de agua por día, de buena calidad, sabor y olor. Una dieta mas basada en alimentos secos  (heno y concentrados)requerirá de mas agua que cuando comen pasturas.

Fibra:
Es aportada por las pasturas o el heno.
Lo requerimientos de fibra en la dieta van del  16 al 31 %, son esenciales para mantener el tránsito digestivo de hasta un 31% Los requerimientos son variables dependiendo de los animales

Energía:
Todos los alimentos luego de digeridos proveen energía.. Los requerimientos de la misma varían con la actividad  desarrolle cada ejemplar. La energía se mide en unidades que se denominan Calorías, en nutrición animal utilizamos Megacalorías (MCal) como unidad de medida, dada la cantidad.
Los carbohidratos son los que provienen de la” ruptura química” de los hidratos de carbono, como por  ejemplo el almidón
. El sistema digestivo de los caballos tiene un límite de almidón que puede procesar, que ronda en 3.5-4 g por cada kg de peso vivo, o sea que, para un caballo de 400 kgs de peso vivo, el límite de almidón es de 1.4 -1.6 Kg. de su ración. Considerando que en algunos granos como la avena, el almidón está presente aproximadamente en un 50 % de la materia seca, una ración no debe exceder los 2,8 a 3kg de avena para un caballo de 400 kgs.
El límite impuesto por el sistema digestivo, está relacionado con la dificultad de procesamiento, situación que origina cólicos y en algunos casos superando los inconvenientes de procesamiento, el almidón excedente produce enfermedades como la infosura y está muy relacionado con la excitabilidad de los caballos. Además las calorías provenientes de éstas fuentes originan calor, esto debe contemplarse según sea verano o invierno y de acuerdo a la localizaciones geográfica. 

Por todo lo explicado y gracias a la investigación, en la actualidad se conocen otras fuentes de provisión de energía , existentes en otros hidratos de carbono, las grasas vegetales que se encuentran por ejemplo en el afrechillo de arroz, y en los aceites vegetales, son excelentes dadoras de energía sin los inconvenientes del almidón. Por esa razón en la actualidad se usan aceites en la formulación de alimentos.


Bibliografía:

Asociación Argentina de Fomento Equino. Manual del Caballo Anglo-Argentino.1971.
Blanco M.A. y López Delfino, C. (en prensa). Cambios en la dieta de los equinos (en pastoreo) como consecuencia de la Sequía. Revista SolocaballosNº15. 2009.
Caviglia Jorge y Gustavo Perrone. Produccion y Manejo del Caballo. Ed. Agrovet





DOMINGO,26 DE AGOSTO 2012


La Fisiología en la Alimentación Equina

PORQUE ES IMPORTANTE EL FVH:

            La alimentación natural de los caballos es la hierba y su hábitat es el prado. Pero debido a la ausencia de pastos y de espacio hemos substituido estas condiciones por un box de reducido tamaño y un alimento concentrado. Estos cambios, a los que no está preparada esta especie, ha supuesto el aumento de la presentación de ciertas enfermedades como son los cólicos, las infosuras y los vicios de cuadra entre otros.


            Los caballos en libertad se pasan el 75% del día y la mitad de la noche pastando y realizan del orden de 30 a 50 movimientos masticatorios por minuto, lo que supone unos 60.000 masticaciones al día. Cuando tenemos a un caballo dentro de una cuadra y le damos libre cantidad de forraje, se pasará aproximadamente el mismo tiempo comiendo, pero cuando le administramos una cantidad limitada de pienso y forraje entonces el caballo dedicará únicamente el 14% del tiempo a alimentarse.

            Por otro lado un caballo mastica de 3500 a 4000 veces por Kg de heno, necesitando para ello aproximadamente 40 minutos. Cuando sustituimos el forraje por un pienso concentrado , el tiempo se reduce de forma importante. 1Kg de avena puede ser consumido en 10 minutos o menos, necesitando solamente 850 movimientos masticatorios.

            La anatomía y la fisiología del sistema digestivo del caballo no están adaptados para esto cambios produciéndole, al pasarse mucho tiempo inactivo en el box, alteraciones en su comportamiento como son: tragar aire, comerse las heces, hacer el baile del oso, morder la madera, etc. Y también alteraciones nutritivas como cólicos, infosuras, úlceras gástricas, bajo rendimiento y la mala nutrición.

            El caballo produce la saliva durante la masticación y su intensidad está en relación directa con la humedad de ese alimento y el tiempo que éste pasa en la boca oscilando entre 5 litros al día para alimentos jugosos a 30 litros para alimentos secos. La saliva humedece la ingesta facilitando el paso del alimento de la boca al estómago a través del esófago.  La saliva es rica en bicarbonato lo cual ayuda a taponar el ácido liberado por el estómago. Pero algunas alteraciones causarán una disminución en la cantidad de saliva producida como son los problemas dentarios, animales voraces o competitividad por el alimento con otros caballos, tragando el alimento menos masticado y con menos cantidad de saliva de lo necesario.


            El caballo, a diferencia de la mayoría de los herbívoros, es monogástrico, es decir, que solo tiene un estómago y tampoco puede realizar la rumia o la segunda masticación del alimento como hacen los rumiantes. Su estómago, además, es de muy pequeño tamaño, aproximadamente 20 litros de los que solo llena 2/3 de su volumen, de manera que su volumen práctico es de 12 litros Todo ellos supone que se necesitan por lo menos dos vaciados durante la ingestión de cada una de las raciones permitiendo solo un breve tiempo de digestión a nivel del estómago. Si el alimento no ha sido correctamente masticado e insalivado pasará poco digerido del estómago al intestino provocando cólicos.

            El estómago produce ácido continuamente y  todo esto funciona bien cuando el caballo está pastando de forma continua ya que se produce la masticación tranquilamente, se insaliva abundantemente y constantemente está entrando comida al estómago manteniendo su acidez controlada por la presencia continua de saliva. Si el caballo recibe comida solo mañana y noche el estómago estará vacío durante largos periodos de tiempo provocando la aparición de úlceras gástricas.


            La extracción y absorción de los nutrientes contenidos en el alimento comienza cuando la ingesta entra en el intestino delgado y a pesar de sus 25 metros de longitud el alimento es propulsado rápidamente pasando del estómago al ciego en menos de una hora. Si el alimento no ha llegado correctamente masticado, su digestión y absorción intestinal no se producirá de forma adecuada pasando parte de los nutrientes al intestino grueso.

            El intestino grueso formado por el ciego, colon mayor y colon menor, es un órgano de gran volumen con una capacidad de 90 litros para el ciego y de 160 para el colon el cual se encuentra replegado dentro del abdomen. Admitiendo que los alimentos sean retenidos por término medio 36 horas en el tubo digestivo, por lo menos 2/3 de este tiempo deben permanecer en el intestino grueso donde por acción de la digestión bacteriana se llevará a cabo la fermentación de la celulosa. Ningún mamífero produce encimas capaces de degradar la fibra vegetal como la celulosa hasta componentes que puedan ser absorbidos por el intestino, y es por eses motivo que toman tal importancia los microorganismos presentes en el tracto intestinal. En el intestino grueso del caballo se considera  que el número de bacterias es 10 veces mayor que el total de las células corporales y que más de la mitad del volumen del estiércol está formada por bacterias.

            La población de microorganismos varía en función del tipo de dieta siendo distinta la del animal alimentado a base de hierba de la del que se alimenta fundamentalmente de pienso concentrado. Cuando la dieta se modifica de forma repentina, se rompe el equilibrio en el que se mantienen estos microorganismos dentro del intestino pudiendo causar alteraciones digestivas como cólicos, diarreas o infosuras.

             Por otro lado, la fibra vegetal es digerida por las bacterias produciendo ácidos grasos volátiles que son absorbidos en sangre y convertidos en energía, siendo más del 70 % de la energía utilizada por el caballo de este tipo. Pero cuando la alimentación está compuesta básicamente de piensos concentrados, el intestino delgado no es capaz de absorber los nutrientes que en el se encuentran, pasando la comida restante al intestino grueso en donde puede causar importantes trastornos digestivos y de carácter como el “calentamiento”.

            Si comprendemos la fisiología, anatomía y necesidades de nuestros caballos podemos compensar la falta de condiciones naturales como el pasto y el ejercicio con buenas prácticas alimentarias como aportar una importante cantidad de forraje en su dieta, administrar el pienso en pequeñas y frecuentes tomas, preferentemente después del forraje, realizar revisiones dentales periódicas y asegurar un tiempo de ejercicio diario.

                                                           Salvador Termes
                                                         Veterinario equino
                                         Centro Policlínico Veterinario Raspeig

No hay comentarios:

Publicar un comentario